Un arrullo de agua en cascada se escucha entre la maleza.
Sigue ese sonido, único en la noche espesa.
Aparece ante él un abismo negro, dotado de extasiada belleza.
La orilla, un prado sembrado de reinas de la noche, rodeado de altos y frondosos arboles. A un lado una pared rocosa de la que fluye una tímida cascada. En el centro de la escena un lago oscuro en el que se refleja la luna de plata.
El joven embelesado, avanza con paso distante hasta quedar expuesto en el prado, sin poder levantar la vista de un extremo del lago. Allí una ninfa de largos cabellos oscuros por la noche juguetea con el agua, que roza su suave piel. Pétalos se enredan el sus cabellos, enredaderas en su cuerpo níveo. La ninfa, al notar olor ajeno a esa burbuja mitológica, se gira hasta estar expuesta en su magnificencia al joven, posible amenaza.
El chico inspira hondo, débil intento de aclarar su mente, y avanza lentamente con una mano extendida, intentando parecer confiable. Ella salta de un brinco junto a la pared y se agazapa, en posición defensiva. Él frena su avance y la mira fijamente durante lo que parece una eternidad.
Ojos gatunos de magia nocturna.
Entonces ella se incorpora, aún con la figura tensa. Él retoma su avance cuidadoso hasta llegar a la orilla donde antes se desarrollaba el juego. Cerca, en un matorral, lucen unas frambuesas. Se estira para coger unas cuantas y se las ofrecer a la criatura. Ella, seria hasta el momento, sonríe anchamente mostrando sus dientes afilados y se acerca a él. Mientras saborea el colorado obsequio observa al muchacho con intensidad y sin vergüenza alguna, recreándose en cada detalle. Súbitamente se acerca a él, que se sobresalta, y le rasga la camisola desde el cuello hasta la cintura, quedando su torso expuesto a la luz de la luna. Apoya una mano blanca, suave e impoluta en su pecho, escucha su latir cálido, rítmico e intenso, y un repicar fiero de campanas suena en su boca.
Ojos gatunos deseosos.
Magia te va a rodear, muchacho, haciendo realidad tus sueños,
más un precio has de pagar por esta noche de libertad.
¡Un abrazo amoroso!


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