Dejo que mis pies y mi instinto me guíen por los suelos irregulares y desgastados, base de esta ciudad. "La ciudad gris y fría" la acostumbro a llamar, si bien está rodeada de prados amarillos moteados de flores; de piaras y rebaños ovinos; de abubillas, milanos, buitres y perdices; de encinas, alcornoques y robles.
Y os preguntaréis porqué la llamo así...
La verdad es que, de haber venido en días mejores, me habría gustado. Mas, como siempre he de llegar en épocas frías, me trae sensaciones de angustia, soledad, vientos gélidos y enfermedades. Como podéis observar no me gustan las bajas temperaturas.
Paso por una iglesia cristiana católica alta, imponente, siniestra entre rayos y hogareña en días soleados; por la estatua, supongo bien, de un santo de pies de color oro ennegrecido y cuerpo y cara de metal oscuro; por una plaza de escaleras entrecruzadas como dos serpientes y barandillas firmes, rudas y oscuras. Sigo avanzando y, al doblar una esquina, me encuentro con algo inesperado.
¡Hay color y hermosura y vida en este lugar!
Resulta ser un callejón judío y estrecho que es el oasis del desierto.
La belleza de sus arcos de tejas bajos y, a la vez, humanamente inalcanzables; los muros altos, impenetrables contrastando con el cielo claro que anuncia el amanecer; la enredadera verde intenso llena de malvas y rosas junto a unas escaleras anchas al final del pasadizo.
Todo esto me trae imágenes en las que veo a niños correteando y tratando de esconderse de sus contrincantes, a amantes protegiéndose de miradas curiosas e indiscretas, a rebeldes que infringen la ley a escondidas, declaraciones de amor con rosas y malvas incluidas.
Empieza una tormenta en la Tierra pero yo estoy muy lejos de allí. Existe un lugar hermoso y triste, melancólico y feliz, rebelde y pacífico, llamado "El callejón de los Mil Sueños" donde yo quiero quedarme, donde quiero respirar por última vez.
Espero que os haya gustado mi "descripción poética". Revisando un cuaderno de lengua de hace dos años me he encontrado con una y me ha inspirado. :)
¡Un abrazo amoroso!
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