Intenta mantenerte, no hagas movimientos bruscos, apenas respires porque puede sentir tu aliento agitado, mantente normal aunque estés inquieta.
A pesar de tu acostumbrada impulsividad, vas con los pies de plomo más pesados que te has calzado nunca, no vaya a ser que se asuste el cervatillo y no puedas volver a acariciarle.
Al parecer vas acertando así que apuras un poco más, apuestas un poco más alto. No sabes donde está su límite de tolerancia, donde va a darse cuenta y a echar a correr.
No saber de donde ha salido. ¿Qué ha pasado? ¿Desde cuando? ¿Qué es exactamente? Ni idea. Va surgiendo, cambiando, tomando forma pero no están claros sus límites y luego...la carne es débil, muy débil.
Hablas demasiado pero lo dices de manera natural para que no se altere. No recibes respuestas, de ningún tipo. Pero tu sigues con tus palabras, "novedoso" impulso.
El instinto te atrona la mente con sus "vas bien", "solo es su manera de ser", "¡Acércate más!" pero ¿y si te equivocas? El instinto...¿confiar en él?
Personal sleeping night.
Cerca pero sin estar en el lugar.
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